Comentaristas en EUA califican a Trump de racista y fascista

trump

Cada vez mayor número de comentaristas en Estados Unidos denuncian que el aspirante presidencial republicano Donald Trump propaga flagrantes falsedades de corte racista, fascista y peligroso.

En los últimos tres días, comentaristas de The Week, Fast Company, Salon, The Daily Beast y New York argumentaron que Trump es un político “neofascista”, que propaga una ideología que explota el miedo y la desconfianza hacia lo extranjero para su propio beneficio.

Eric Levitz, de la revista New York, estimó que “quizá el término más preciso para el modo de hacer política de Trump es simplemente peligroso”, pero añadió que la expresión “‘fascista’ nos alerta sobre los peligros únicos de esta clase de demagogia”.

De acuerdo con Levitz, los comentarios de Trump coinciden con las “pasiones movilizadoras” del fascismo definidas por Robert Paxton en su libro “Anatomía del Fascismo”, y que explotaron líderes como Adolfo Hitler y Benito Mussolini.

El “fascismo” de Trump es evidente, según Levitz, en una campaña construida “sobre mentiras alarmistas” que apuntan a que la supuesta minoría blanca en Estados Unidos está en declive, y que esto puede revertirse con medidas por encima de la ley y que violan los derechos.

Para instigar las “pasiones” de sus seguidores, Trump no ha vacilado en difundir falsedades y mentiras que instigan reacciones racistas y xenofóbicas. Tan sólo en los días recientes, Trump profirió y más tarde defendió y justificó la difusión de propaganda que no coincide con la realidad.

El fin de semana, Trump reenvió una gráfica desde su cuenta de Twitter que sostiene que los afroamericanos son responsables del 81 por ciento de los asesinatos de blancos en Estados Unidos, cuando según el FBI apenas cometen el 15 por ciento de estos crímenes.

La gráfica, sin embargo, respalda la noción difundida por supremacistas blancos de que los anglosajones están bajo ataque. De hecho, el mensaje original fue rastreadas hasta un usuario bajo el nombre @cheesedbrit, que ilustra su perfil con una suástica nazi.

En la semana, en una entrevista en el canal Fox, Trump explicó que el sólo había reenviado el tuit, y que no veía la razón de “verificar cada estadística” que utilizaba en sus mensajes. Agregó: “(los datos) vienen de fuentes que son muy creíbles, eso es lo que te puedo decir”.

Ese mismo fin de semana, Trump se apropió de una versión que no tiene ninguna base en la realidad, de acuerdo con historiadores y funcionarios federales y estatales, en torno a que musulmanes del estado de Nueva Jersey celebraron cuando ocurrieron los ataques terroristas de 2001 en Estados Unidos.

“Observé mientras el edificio del World Trade Center era derribado. Y observé como en Jersey City miles y miles de personas celebraban que el edificio estuviera siendo derribado. Miles de personas celebraban”, aseveró Trump en un acto de campaña.

En una entrevista de este semana en el canal ABC, Trump precisó que había visto ese incidente en televisión, pese a que la supuesta celebración de musulmanes fue sólo un rumor del que no hay registro.

Las declaraciones se han sumado a las propuestas de Trump de volver a utilizar la tortura por ahogamiento contra supuestos terroristas, de crear una base de datos de los musulmanes de Estados Unidos y de expulsar a los 11 millones de inmigrantes indocumentados del país.

De los inmigrantes mexicanos afirmó desde el mismo día en que arrancó su campaña, en junio pasado, que eran “violadores” que traen crimen, drogas y enfermedades a Estados Unidos. Sus comentarios fueron ampliamente calificados de racistas.

En un comentario publicado este miércoles en el diario The Daily News, Shaun King explicó que “al propagar mentiras” Trump y otros políticos en Estados Unidos “están empeorando las tensiones raciales y animando a los racistas a causar un daño real”. Sus mentiras “son peligrosas”, dijo.

Categorías: Internacional

Leave a Reply